" ¿Qué estoy haciendo al escribirte? Estoy intentando fotografiar el perfume" Clarice Lispector






lunes

mamá querida


no se de que color pintar la chimenea porque me parece que no debe ser igual que todo el barco. una chimenea larga es para que se vea cuando está llegando al puerto y si esta oscuro debe tener una luz y un color brillante así la ven. este barco tiene muchas ventanas. justo se me rompió la punta del celeste y con tanto mar para pintar. a veces el mar está negro, una vez lo vi en un libro, pero prefiero pintarlo de celeste. con cuidado dijo papá. mas vale si se te rompe la punta esperá a que yo me levante, pero yo quiero darle la sorpresa a mamá cuando se despierte. el barco pintado con el mar y todo. me queda poquito de celeste siempre pinto mares porque papá sabe que me gustan y entonces me dibuja mares y barcos, aunque algunas veces me dibuja una casa con jardín y todo. es más difícil de pintar porque las flores tienen diferentes formas y no se de que color pintarlas. siempre las pinto azules y amarillas y dice papá que hay flores de otros colores, pero acá no yo no vi nunca flores de otro color. en Álamo Seco las flores son azules y amarillas. una vez vi unas flores rojas pero era en un velorio y las había traído la tía de la de Romano. yo cuando las ví me quedé muda. eran unas flores hermosísimas de color rojo brillante como nunca más volví a ver. yo me imaginaba que la tía de la Romano, que tiene el pelo largo y rubio, se ponía de esas flores cuando iba al baile. acá siempre hay baile. ponen un cartel con letras grandes en el negocio de Pedro Gomez, pero mamá nunca quiere ir. a mamá no le gusta bailar, ni contar cuentos, ni tampoco le gusta dibujar. ahora que aprendí a pintar sin salirme, los dibujos me quedan como una pintura. con el rojo parecido al de las flores del velorio le pinto las ventanas al barco. ojalá le guste a mamá. como una sorpresa se lo doy. a veces cuando vuelvo de la escuela paso por la casa de los Rivero, antes vivían en Las Arenas ellos, pero se tuvieron que venir porque allá no tenían casa y ahora viven con la abuela todos juntos y tienen camas en el living. yo las vi por la ventana y a esa hora siempre sale un olorcito a comida y entonces es ahí cuando la veo a mi mamá que me espera en la puerta. que me apure dice que se enfría todo y se mete para adentro y yo me apuro con ganas de abrazarla y ella que me lave las manos y me saque el guardapolvo. a veces me da miedo quedarme sola acá a la hora de la siesta especialmente cuando llueve como ahora, pero prefiero estar acá que estar en la pieza. se escucha el viento y mamá no me deja ir a dormir con ella porque dice que me muevo mucho y además está papá, también, que duerme un ratito y después se va otra vez. ojalá que hoy no pase nada. porque a veces parece como que lloran cuando está papá. desde aquí no puedo escuchar muy bien y yo no se que hacer porque me dicen que me quede acá bien calladita, que para eso me dejan el dibujo para pintar bien calladita. una vez le mentí a mamá. le regalé un dibujo que le dije que lo había hecho yo pero lo calqué en el vidrio de la puerta, aunque ella no se dio cuenta. yo creía que mamá no sabía hacer caricias pero una noche que yo tenía fiebre y estaba un poco dormida me acarició el pelo y a mi me pareció como que me había tocado una mariposa y hasta sentí ese polvito suave de las mariposas. a veces me hago la dormida cuando viene a apagar la luz y entonces otra vez la mariposa que pasa y que me toca el pelo. el lápiz celeste me está quedando chiquitito. tanto mar. tanto mar. yo la quiero a mamá pero ese día de la fiesta que llevé la bandera y lo vi a papá cruzar el patio al lado de la señorita Julia, el corazón me latió fuerte. no se si por la emoción de ser abanderada o porque parecía como si se hubiera cumplido mi sueño y a él también le gustaba la señorita Julia. mamá no había podido ir porque estaba enferma y papá llego tarde pero igual me pudo ver con la bandera. yo quería que el tiempo no pasara. la señorita Julia me dio la mano y me llevó hasta donde estaba papá. tiene que estar orgulloso de su hija y yo le apretaba fuerte la mano a la señorita Julia y le miraba el pelo y quería que papá también se lo mirara. ese pelo largo, negro y brillante. no como este lápiz negro. como de un color negro luminoso. me está quedando más lindo que el de ayer este dibujo. yo pensaba por qué papá no tendrá mi altura. desde abajo se le ven bien las pestañas tan largas, como de una muñeca, los labios gruesos y brillantes también como este lápiz rosa pero con perfume. una tarde la vi comprarse ese perfume en el negocio de Pedro Gomez. una vez le pregunté a papá si a mi me podían gustar las nenas y el se puso serio, tan serio que me dio miedo y me dijo que no, que me tenían que gustar los nenes. entonces yo no dije más nada. pero a mí me gusta la señorita Julia. es hermosa como el mar. y me gusta que me cuide. que me dé la mano y me lea cuentos. un día la señorita Julia me peinó porque se me había salido la hebilla y a mí me encantó. tiene las manos suaves y las uñas pintadas de rojo como yo pinté las ventanitas. ya se va a levantar mamá. le voy a escribir mamá querida, en el dibujo. justo aquí en el cartel donde va el nombre del barco: ma-má-que-ri-da.